Algunos se atreverían a decir que la pregunta está de más, es como que le pregunten a un gallinero qué es lo que vende, pero no se crean que es algo tan simple, alguna vez alguien se ha preguntado cómo funcionan los procesos en una fábrica de juguetes, acaso creen que es fácil construir los miles de juguetes que nos toca hacer en cada navidad, para agradar a todos los niños que Santa visita.
Lo que nosotros hemos hecho ha sido dividirnos el trabajo, cada uno tiene un talento especial que le permite trabajar en un área específica.
Navidad: Como les dije yo soy la mano derecha de Santa, soy quien administra todas las cartas y decido que regalo le toca a cada niño. Yo sé muy bien quienes se han portado bien y quienes hicieron travesuras.
Bondad: No todos hacemos regalos, yo prefiero envolverlos, muchas veces mi compañeros me dicen que yo no tengo ningún talento, porque no me gusta hacer yo mismo los juguetes, considero que la envoltura del regalo también es un detalle especial que tiene que hacerse con mucho amor, por eso me encanta buscar papeles con lindos colores y listones brillantes para envolver cada regalo.
Felicidad: Yo siempre trato de hacer que mis compañeros y todos los duendes de la fábrica estén sonriendo, como la fábrica representa mucho trabajo para nosotros, a veces los duendes no pueden evitar agotarse y ponerse de mal humor, pero yo trato de inyectarles un poco de mi alegría para que vuelvan a sonreír.
Algarabía: Yo soy el más pequeño y por eso me permiten ser el mas carpetoso, me encanta correr y bailar, considero que mientras hacemos los juguetes podemos cantar para sentirnos más animados, a mí personalmente me encanta hacer los juguetes que tienen música. Me encanta la música, especialmente las canciones de navidad.
Paz: Yo siempre soy el duende más calmado y paciente, por eso soy quien construye los juguetes para los niños más pequeños, porque son los que hay que construir con mayor delicadeza. Sabías que para construir un osito de peluche cada duende debe insertar uno a uno cada una de las hebras del peluche.
Algo muy importante es que sepan que nosotros no somos los únicos duendes de la fábrica, lo que pasa es que somos los que tenemos el contacto más cercano con el gordo y el nos da las instrucciones para que nosotros les indiquemos a los demás duendes lo que hay que hacer.